Vistas de página en total

miércoles, 19 de febrero de 2014

En proceso de secado y adaptación tras un buen centrifugado.

Pues aquí parece que sigo, queridos lectores. Aun cuando había pocas esperanzas, he sobrevivido al programa largo con lavado y pre-lavado y ya por fin paso a la fase de plancha y almidón. ¡Hurra! Pero ojo, la amenaza cicloexplosiva continua.

"Yo no las tengo todas conmigo."
Aunque tengo poderes (¡comprobado y certificado!) para modificar el statu quo del universo, esos poderes me han sido concedidos de forma inversa. Me explico. Controlo inversamente mi destino y, lo que es más grave, el de otros seres vivos e incluso no vivos. 

Fotograma de "Agente 007 contra el Dr.No".  Yo no pienso abandonar, ¡eso lo tengo claro!
Que estoy feliz porque por fin la calefacción funciona correctamente y lo hago público toda orgullosa y satisfecha... Plas, palabras mágicas para que deje de funcionar la puñetera. Yupi, por fin tengo chimenea y un montón de leña para quemar, resulta que no se me enciende el fuego ni con queroseno. Vamos, que no hay manera. Uso piñas, piñatas y aquí lo único que arden son mis deseos de que arda algo, sea leña o lo que buenamente se pueda. 

Dios da pan a quien no tiene dientes.

Observo un árbol que está florecido la mayor parte del año, comento que es de las plantas más agradecidas ya que no necesita atenciones y esta siempre preciosa. La acabo de condenar, aparece partida en dos a causa del viento. Así es, queridos. Nunca me encuentro segura ni tranquila porque justo es en ese momento en el que creo haber encontrado una especie de D.E.P. provisional cuando todo cambia. Me consuela pensar que eso es la sal de la vida y que si no pasaran estas cosas, la rutina sería un rollo. Por lo pronto, voy a ponerme muy muy feliz porque nunca me toca la lotería, a ver si así, por fin, me cae un premio gordo encima, que no una caca. Que para cacotas ya tengo las de los conejos que viven por aquí. Mi presencia ha debido de estimularles los esfínteres y ahora el vientre no les anda sino que les galopa, porque no se explica este incremento repentino de souvenirs de sus viajes al W.C.

Una de las zonas habilitadas como toilette por la población conejil. Está claro que agorafobia para sus momentos íntimos no tienen.

Menos mal que vivir aquí lo compensa todo y comer, ya no digamos. Y si no, juzgad por vosotros mismos esta maravilla de repollos que me acaban de regalar. Concebidos, nacidos y crecidos a escasos metros de mi casa, se han desarrollado hermosotes sin ningún tipo de manipulación extraña con el objeto de satisfacer los paladares más exquisitos. 

Estos pequeñuelos me han hecho feliz. ¿Tanto como un par de "manolos"? Si la respuesta es sí, debo huir, lo sé.

¿Aguantaré pelo encrespado, uñas sin manicura, medir ocho centímetros menos que en la ciudad y la cesión de mi porción de CO2 sin contraprestación alguna por parte del Ayuntamiento de Madrid, para poder permanecer en este paraiso?

El paraíso.

Eso lo iremos viendo pero por ahora todo apunta a que Sylvie Tartán from the field domina la situación. ¡Se admiten apuestas!
¡Besos y abrazos!

Sylvie Tartán.

2 comentarios:

  1. Comienzo a entenderte. Hasta las narices del tráfico de la ciudad. Luis.

    ResponderEliminar
  2. No sabes qué envidia me das... sana, eso sí.

    ResponderEliminar